
Últimas luces del cielo: las Líridas se despiden con sus últimos destellos
La actividad de la lluvia de meteoros conocida como Líridas entra en su fase final, ofreciendo una de las últimas oportunidades para observar fragmentos luminosos cruzando el cielo nocturno en México.
Este fenómeno astronómico, que ocurre cada año en abril, es provocado por restos del cometa C/1861 G1 Thatcher. Al entrar en la atmósfera terrestre, estas partículas generan destellos que pueden apreciarse a simple vista bajo las condiciones adecuadas.
Durante sus noches más activas, las Líridas pueden alcanzar entre 10 y 20 meteoros por hora, aunque su visibilidad depende en gran medida de factores como la contaminación lumínica, el clima y la fase lunar.
Para quienes buscan observarlas, la recomendación es alejarse de las zonas urbanas y dirigir la vista hacia cielos despejados. Lugares con poca iluminación artificial ofrecen una experiencia mucho más clara del fenómeno.
En ciudades como Monterrey, la visibilidad puede verse limitada por la luz urbana, por lo que muchos optan por trasladarse a zonas periféricas o rurales para mejorar las condiciones de observación.
El mejor momento suele ser durante la madrugada, cuando el cielo se encuentra más oscuro y la constelación de Lyra se posiciona en un punto favorable.
Más allá de su valor visual, las lluvias de meteoros también representan una oportunidad para conectar con fenómenos naturales que ocurren a escala cósmica, recordando la constante interacción entre la Tierra y el espacio.
Aunque su actividad está por concluir, cada meteoro visible se convierte en un instante único, difícil de repetir.
Para los amantes de la astronomía o quienes simplemente buscan una experiencia diferente, esta noche puede ser una de las últimas para mirar al cielo y dejarse sorprender.
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