
La ciencia también corre: expertos analizan los límites de la ultra-resistencia
El deporte de alto rendimiento abrió espacio para la ciencia con el inicio del Congreso Internacional de Ultra-Resistencia, realizado en el marco del UTMB 2026, donde especialistas, entrenadores e investigadores se reúnen para analizar los desafíos físicos y mentales que enfrentan los atletas durante competencias de larga duración.
El encuentro pone sobre la mesa temas que van mucho más allá de correr kilómetros. La preparación de un atleta de ultra-resistencia requiere comprender cómo responde el organismo durante horas de esfuerzo continuo, pero también cómo influyen la alimentación, el descanso, la concentración y la capacidad para manejar el desgaste psicológico.
Uno de los principales ejes del congreso es precisamente el monitoreo de la salud mental. En pruebas que pueden prolongarse durante muchas horas, los deportistas enfrentan cansancio extremo, presión competitiva y momentos en los que mantener la motivación puede convertirse en un desafío tan importante como la propia condición física.
Los especialistas analizan herramientas y estrategias que permiten detectar cambios en el estado psicológico de los atletas y acompañarlos antes, durante y después de las competencias. La intención es que el rendimiento deportivo no se consiga a costa del bienestar integral de quienes participan.
La nutrición ocupa otro lugar central. En las pruebas de ultra-resistencia, mantener niveles adecuados de energía e hidratación puede ser determinante para que un atleta complete el recorrido y pueda mantener un ritmo estable durante largos periodos.
Los investigadores estudian qué estrategias alimentarias funcionan mejor dependiendo de la duración y las características de cada competencia. También se evalúa cómo responde el organismo ante diferentes cantidades y tipos de carbohidratos, líquidos y otros nutrientes durante el esfuerzo prolongado.
A esto se suma el análisis del rendimiento fisiológico. Los avances tecnológicos permiten obtener cada vez más información sobre variables como frecuencia cardiaca, gasto energético, temperatura corporal y respuesta del organismo ante diferentes intensidades de ejercicio.
Toda esta información puede ayudar a los entrenadores a diseñar planes mucho más personalizados. En lugar de utilizar una misma estrategia para todos los corredores, los equipos pueden adaptar la preparación de acuerdo con las características, experiencia y respuesta física de cada atleta.
El interés científico por la ultra-resistencia ha crecido conforme este tipo de competencias gana popularidad alrededor del mundo. Las carreras de montaña, en particular, combinan largas distancias con terrenos irregulares, cambios de elevación y condiciones ambientales que pueden aumentar considerablemente la exigencia.
En el caso del UTMB, los atletas deben enfrentarse además a recorridos de alta montaña. La combinación de distancia, desnivel y condiciones meteorológicas convierte a estas pruebas en verdaderos laboratorios naturales para estudiar la respuesta humana ante esfuerzos prolongados.
Por ello, los conocimientos presentados durante el congreso pueden tener aplicaciones que van más allá de las carreras de montaña. Algunas estrategias de recuperación, nutrición y monitoreo pueden ser útiles para otras disciplinas deportivas en las que los atletas necesitan mantener un rendimiento elevado durante largos periodos.
También existe un interés creciente en utilizar dispositivos tecnológicos para obtener información en tiempo real. Los sensores y relojes deportivos permiten recopilar datos que posteriormente pueden ser analizados para conocer cómo evoluciona el rendimiento de un atleta a lo largo de una competencia.
El desafío consiste en transformar toda esa información en decisiones útiles. Tener más datos no necesariamente significa entrenar mejor; los especialistas deben determinar cuáles indicadores realmente ayudan a prevenir problemas, mejorar el rendimiento o establecer cuándo un deportista necesita reducir la intensidad.
La recuperación también forma parte de esta conversación. Después de una prueba extrema, el organismo necesita tiempo para reparar tejidos y recuperar sus reservas de energía, mientras que el atleta también debe atender el desgaste mental acumulado durante la competencia.
Los entrenadores buscan así encontrar un equilibrio entre exigencia y recuperación. Entrenar demasiado poco puede limitar el rendimiento, pero acumular esfuerzos sin descanso suficiente puede aumentar el riesgo de fatiga y lesiones.
Mientras el congreso aborda estos temas, el calendario deportivo internacional mantiene una intensa actividad. Las principales ligas de fútbol y béisbol profesional se preparan para sus jornadas de fin de semana, con encuentros que pueden comenzar a definir posiciones importantes en las tablas generales.
En el fútbol, los equipos llegan a estas fechas con la presión de sumar puntos y mantenerse cerca de los primeros lugares. Cada jornada puede modificar la clasificación, especialmente cuando existen diferencias pequeñas entre los clubes que buscan avanzar hacia las fases decisivas.
El béisbol, por su parte, continúa su largo calendario de temporada regular, donde la constancia termina siendo uno de los factores determinantes. Una buena racha puede cambiar el panorama de una división, mientras que una serie de derrotas puede complicar las aspiraciones de cualquier equipo.
Así, el fin de semana deportivo reúne dos caras distintas de la competencia: mientras los atletas de ultra-resistencia llevan al límite la capacidad física y mental del cuerpo, los deportes profesionales continúan su batalla jornada tras jornada por los primeros lugares.
El Congreso Internacional de Ultra-Resistencia deja claro que detrás de cada atleta existe cada vez más ciencia. Correr más lejos ya no depende solamente de tener resistencia: también implica saber alimentar, medir, recuperar y cuidar la mente.
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