
Huracán Polo mantiene vigilancia en el Pacífico mientras México recibe el equinoccio de otoño
El huracán Polo mantiene bajo vigilancia a varios estados del Pacífico mexicano debido a las lluvias intensas, fuertes rachas de viento y oleaje elevado asociados con su circulación. Durante este miércoles 23 de septiembre, el sistema continúa desplazándose frente a las costas de México y sus efectos se concentran principalmente en Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco, mientras las autoridades meteorológicas mantienen el seguimiento de su trayectoria.
De acuerdo con los reportes meteorológicos más recientes, Polo se mantiene como un sistema de gran intensidad sobre el océano Pacífico, aunque permanece mar adentro. Su circulación favorece lluvias puntuales intensas en Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco, además de precipitaciones muy fuertes en otras zonas del occidente y sur del país. Las condiciones también están acompañadas por oleaje elevado y rachas fuertes de viento en las costas de los estados bajo vigilancia.
La evolución del ciclón ha sido rápida desde que comenzó a organizarse durante los primeros días de esta semana. Conagua informó el 20 de septiembre que la entonces depresión tropical Diecisiete-E se había convertido en la tormenta tropical Polo, con pronósticos de intensificación durante los días siguientes. Posteriormente, el sistema alcanzó la categoría de huracán y continuó fortaleciéndose frente a las costas mexicanas.
El fenómeno representa un riesgo principalmente por sus efectos indirectos. Las lluvias intensas pueden provocar incrementos en los niveles de ríos y arroyos, deslaves, desbordamientos e inundaciones en zonas bajas, mientras que las condiciones marítimas pueden complicarse debido al oleaje y los fuertes vientos. Conagua ha mantenido el llamado a la población para mantenerse informada mediante los avisos oficiales del Servicio Meteorológico Nacional y Protección Civil.
Además del seguimiento meteorológico, las autoridades federales mantienen preparados recursos para atender posibles emergencias. Conagua informó previamente que cuenta con brigadas y equipos especializados para intervenir ante situaciones relacionadas con inundaciones y anegaciones, además de mantener vigilancia sobre presas y cuerpos de agua en las entidades que podrían recibir mayores efectos del ciclón.
En medio de esta situación meteorológica, México también recibió oficialmente el otoño de 2026. El equinoccio ocurrió durante las primeras horas de este miércoles 23 de septiembre en el hemisferio norte, momento en el que comienza astronómicamente la nueva estación. El fenómeno ocurre cuando el Sol se encuentra sobre el ecuador terrestre y marca un periodo en el que las horas de luz y oscuridad se aproximan en duración.
El cambio de estación también generó actividad especial en distintas zonas arqueológicas del país. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) preparó operativos para atender la llegada de visitantes interesados en observar fenómenos relacionados con el equinoccio, particularmente en sitios como Chichén Itzá, donde cada año se registra una importante concentración de personas alrededor del fenómeno de luz y sombra asociado con El Castillo.
En Chichén Itzá, el INAH estableció un operativo especial durante los días 20 y 21 de septiembre, con medidas destinadas a ordenar el acceso, proteger el patrimonio arqueológico y garantizar la seguridad de visitantes y trabajadores. El instituto informó que durante esas jornadas habría restricciones en algunos espacios del sitio para facilitar el control de los flujos de personas.
El fenómeno de luz relacionado con El Castillo, conocido popularmente como el descenso de Kukulcán, ha sido objeto de estudios arqueoastronómicos durante décadas. Investigaciones difundidas por el propio INAH señalan que la aparición de los triángulos de luz sobre la balaustrada de la pirámide forma parte de un patrón que se desarrolla durante distintas épocas del año y que no se limita exclusivamente al día exacto del equinoccio.
Teotihuacan también forma parte de los principales sitios arqueológicos que tradicionalmente reciben grandes cantidades de visitantes durante los cambios de estación. En el operativo del equinoccio de primavera de 2026, el INAH reportó que esta zona arqueológica recibió más de 38 mil personas, mientras que Chichén Itzá registró casi 25 mil durante las jornadas correspondientes. Aquel operativo concluyó con saldo blanco, aunque esas cifras corresponden a marzo y no deben confundirse con un balance del equinoccio de otoño.
Hasta el momento de esta publicación, el INAH mantiene información sobre los operativos implementados para el equinoccio de otoño, pero no se encuentra disponible un reporte oficial final que permita confirmar una cifra nacional de visitantes o un saldo blanco específico para el operativo de septiembre de 2026. Por ello, cualquier número que circule en redes o publicaciones no oficiales debe tomarse con cautela hasta que el instituto presente su balance correspondiente.
Mientras las zonas arqueológicas reciben visitantes por el cambio de estación, las autoridades meteorológicas continúan concentradas en la evolución de Polo. La combinación de lluvias intensas, viento y oleaje mantiene bajo vigilancia a distintos municipios costeros del Pacífico, especialmente en Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco.
Así, este 23 de septiembre coincide con dos acontecimientos de naturaleza muy distinta para México: el inicio astronómico del otoño y la vigilancia de un intenso ciclón tropical frente al Pacífico. Mientras el INAH continúa con las labores de protección y conservación de los sitios arqueológicos, Conagua y Protección Civil mantienen el monitoreo de las condiciones meteorológicas y piden a la población atender únicamente los avisos oficiales ante posibles cambios en la trayectoria o intensidad de Polo.
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