
30 años de lucha contra la violencia doméstica en Laredo: el silencio sigue siendo uno de los mayores enemigos
LAREDO, Texas.— Treinta años después de que Webb County comenzara a realizar formalmente esta jornada de concientización contra la violencia doméstica, el mensaje que resonó esta mañana fue tan sencillo como urgente: que una agresión no aparezca en las estadísticas no significa que nunca ocurrió.
La Oficina del Sheriff del Condado de Webb, encabezada por Martín Cuéllar, realizó este martes 29 de septiembre la 30ª Proclamación Anual contra la Violencia Doméstica, una ceremonia que reunió a autoridades, representantes comunitarios y sobrevivientes para recordar tres décadas de trabajo contra un problema que continúa muchas veces escondido detrás de las puertas de los hogares.
Uno de los puntos centrales de la jornada fue precisamente el subregistro de la violencia doméstica. No es correcto interpretar una ausencia de cifras alarmantes como prueba de que el problema sea pequeño: muchas víctimas nunca llaman a la Policía, ya sea por miedo, dependencia, vergüenza, amenazas o porque consideran que nadie podrá ayudarlas.
Esa realidad no es exclusiva de Laredo. Datos nacionales del Buró de Estadísticas de Justicia de Estados Unidos encontraron que entre 2006 y 2015 hubo un promedio anual de aproximadamente 582 mil casos de violencia doméstica no reportados a la Policía. Entre las razones mencionadas estaban considerar el hecho un asunto personal, proteger al agresor y el temor a represalias.
Esos datos son nacionales e históricos, no una medición actual de Laredo, pero ilustran por qué los reportes policiales por sí solos no muestran toda la dimensión del problema.
Durante la ceremonia participaron el fiscal del Condado de Webb Marco A. Montemayor, el fiscal de distrito Isidro Alaniz, Sister Rosemary Welsh, el alcalde Dr. Víctor Treviño, el cónsul general de México en Laredo Juan Carlos Mendoza Sánchez, el subjefe de la Policía de Laredo Ricardo Gonzalez, así como representantes comunitarios y de atención a víctimas.
Pero uno de los momentos más fuertes de la mañana no llegó desde un podio oficial.
Llegó de la voz de Érica Torres, sobreviviente de violencia doméstica, quien relató nuevamente cómo estuvo cerca de morir después de ser baleada por su expareja en 2024.
Su mensaje para otras mujeres fue directo:
“Que no se queden calladas. Denuncien y peleen.”
Torres habló de violencia física, pero también de algo que muchas veces permanece invisible: el abuso psicológico, el miedo, la manipulación y el sentimiento de culpa que pueden mantener durante años a una víctima dentro de una relación peligrosa.
Cuando le preguntaron por qué cree que sobrevivió, pensó en sus hijas:
“No fue mi tiempo y necesitaba enseñarles a mis hijas qué es ser una mujer fuerte.”
La ceremonia también incluyó una proclamación presentada por el tesorero del Condado de Webb, Raúl Reyes, y un momento de silencio acompañado por sirenas, en memoria y reconocimiento de quienes han sufrido las consecuencias de la violencia doméstica.
La conmemoración de los 30 años no fue presentada como una celebración de un problema resuelto, sino como recordatorio de cuánto falta por hacer.
Porque detrás de cada caso conocido puede existir otro que jamás llegó a una patrulla, un tribunal, un hospital o una organización de ayuda.
Y esa puede ser una de las lecciones más importantes después de tres décadas:
el silencio también es parte de la violencia.
La conversación continuará este jueves 1 de octubre, cuando se realice la 30ª Conferencia Anual sobre Violencia Doméstica del Condado de Webb, de 8:00 de la mañana a 5:00 de la tarde en el Student Center de Texas A&M International University.
💜 Si usted está viviendo violencia o teme por su seguridad, en una emergencia llame al 911. Denunciar puede ser el primer paso para romper el ciclo.
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