Ronald Anthony Burgos pasará toda su vida en la cárcel; corte confirma su sentencia
Juan Rodríguez
Laredo, Tx.- Esta noche, la Fiscalía de Distrito dio a conocer que la Corte de Apelaciones del Distrito 8 de Texas con sede en El Paso, confirmó la sentencia de cadena perpetua al ex-supervisor de la Patrulla Fronteriza Ronald Anthony Burgos Avilés por el asesinato de su amante Grizelda Hernández y el pequeño hijo de ambos, Dominic Alexander, en abril del 2018.

Ese día, el ahora convicto, fue asignado a trabajar de 6:00 a. m. a 4:00 p. m. en una zona que incluía el Parque Father McNaboe, donde a las 11:18 a. m., solicitó ayuda por radio, indicando que había encontrado a una mujer herida en un sendero.
El agente de la Patrulla Fronteriza Bradley Dennison llegó al lugar poco después y vio que la víctima estaba muerta y yacía en un gran charco de sangre. Declaró que decidió revisar la maleza y la zona junto al río para buscar al agresor o a otras víctimas. Dennison tenía 18 años de experiencia rastreando personas y testificó que una zona entre la maleza alta parecía haber sido aplastada, lo que indicaba que “alguien estuvo allí durante un largo período de tiempo”. Creía que probablemente era donde el agresor se había escondido “esperando una emboscada”. Mientras continuaba investigando entre la maleza, encontró otra víctima fallecida —un niño pequeño—, un cochecito y un zapato que coincidía con uno que se encontraba en el sendero, junto a la primera víctima.
Tras intensas investigaciones, finalmente Burgos Avilés fue arrestado y colocado como el primer sospechoso de este doble asesinato que conmovió a los dos Laredos por la manera sangrienta y desalmada con que les arrebató la vida a la madre y a su hijo, a consecuencia que la fallecida le estaba pidiendo pensión alimenticia, según se supo durante el juicio en contra del agente federal que duró más de un mes y que terminó con la sentencia de cárcel perpetua.
Durante el proceso penal, se reveló que otros agentes de la Patrulla Fronteriza que estuvieron en la escena del crimen ese día, Burgos Avilés contaminó la escena y la evidencia a pesar de haber recibido capacitación en Preservación de Evidencia.
Por ejemplo, el agente Francisco Lara vio al supervisor recoger el cuerpo de la víctima.
Al ser interrogado posteriormente, el acusado admitió haber movido el cuerpo, pero afirmó haberlo hecho para comprobar si respiraba.
Lara también declaró que Burgos Avilés recogió el zapato encontrado entre la maleza y lo puso a los pies de la víctima. Lara y Dennison testificaron que su ahora excompañero dejaba huellas al caminar por el sendero y al rozar la tierra con los pies varias veces, destruyendo las que ya tenía
Que también pateó y movió una piedra que tenía salpicaduras de sangre y estaba cerca del cuerpo.
Ese testimonio, fue contundente y el jurado lo condenó a la pena de prisión de por vida.
Y en este año, el inculpado, tras ser procesado penalmente y encontrado culpable de los dos cargos de felonía primera, sometió una apelación ante el mencionado tribunal, la cual este día emitió su fallo que no cambió para nada el veredicto.
“Confiamos en que el Tribunal de Apelaciones confirmará su veredicto, al igual que el veredicto de Juan David Ortiz fue confirmado por el Decimotercer Tribunal de Apelaciones”, dijo en ese entonces el fiscal Isidro Alaníz.
Y así ocurrió.
![]()

