
La tragedia de 1996 en Ciudad Madero: una explosión que marcó al sur de Tamaulipas
El 29 de febrero de 1996, un día que parecía rutinario en Ciudad Madero terminó en una de las mayores tragedias de la región sur de Tamaulipas.
Eran cerca de las 16:15 horas cuando el estruendo de una colisión entre un tren y un autotanque cargado con 45 mil litros de gas avión sacudió a toda la zona, dejando muertos, heridos y una estampa que todavía permanece en la memoria colectiva.
Minutos antes del choque-explosión en Ciudad Madero
Aquella tarde, el tránsito era fluido en la avenida Monterrey y la avenida Tamaulipas, en los límites de las colonias Unidad Nacional y Ampliación Unidad Nacional. Nada hacía pensar que la normalidad se vería interrumpida por una explosión masiva.
En paralelo, en los patios de maniobras de Refinería Madero, un conductor se preparaba para salir rumbo a Ciudad Victoria con el autotanque de la empresa Líquidos Refinados. Al mismo tiempo, en Tampico, la máquina 6796 encendía motores para arrastrar más de 66 mil toneladas de planchones de acero hacia las siderúrgicas del norte del país.
Ambas rutas coincidieron minutos más tarde en un punto fatal. Según la versión de testigos, el conductor del autotanque habría intentado ganarle el paso al tren, desatando la catástrofe.
Una bola de fuego visible a kilómetros
El impacto fue inmediato y devastador. El tren golpeó de lleno al autotanque, lo que provocó una explosión que formó una bola de fuego visible a varios kilómetros. La onda expansiva elevó la temperatura de 25°C a más de 40°C en segundos, causando daños en viviendas, automóviles y alcanzando a decenas de personas.
“Fue un verdadero infierno”, relataron vecinos de la zona. Paredes ennegrecidas, vidrios rotos, autos incendiados y familias enteras buscando a sus seres queridos marcaron el escenario de la tragedia.
Los tripulantes del ferrocarril murieron al instante, mientras que el conductor de la pipa fue trasladado con quemaduras de tercer grado al IMSS. Una madre y su hija, atrapadas en el primer vehículo de la fila, se convirtieron en el rostro del drama humano que se vivió esa tarde.
Ecos de la tragedia en el sur de Tamaulipas
La noticia se esparció rápidamente, pese a que en 1996 no existían redes sociales. Las líneas telefónicas colapsaron ante la urgencia de la gente por localizar a familiares. “El impacto del ferrocarril contra la pipa generó una explosión que cimbró y rompió los vidrios de las ventanas de las casas cercanas al crucero”, recordaron testigos.
El accidente no fue un hecho aislado. Años antes, en el crucero de la carretera Tampico-Mante, ocurrió un choque similar entre un tren y un camión cisterna con saldo de al menos tres muertos.
Desde entonces, las autoridades reforzaron las restricciones a la circulación de autotanques. “Tampico, Madero y Altamira albergan el mayor número de cruces de ferrocarril”, señaló Pedro Granados Ramírez, exdirector estatal de Protección Civil, quien subrayó la necesidad de mantener medidas preventivas para evitar tragedias como la de 1996.
Por Eugenia Gómez
Foto: Hemeroteca de El Sol de Tampico
Créditos: oem.com.mx
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