
Tamaulipas vive dos realidades del agua: sequía extrema al norte y abundancia histórica al sur
El más reciente balance hídrico presentado por la Mesa Ciudadana del Agua y la Comisión Nacional del Agua reveló un marcado contraste en las condiciones de disponibilidad de agua dentro de Tamaulipas.
Mientras la región norte permanece bajo semáforo rojo debido a la persistente sequía que afecta actividades agrícolas y ganaderas, el sur del estado registra condiciones completamente opuestas gracias a las lluvias acumuladas durante las últimas semanas.
De acuerdo con el informe, el sistema lagunario que abastece a la zona conurbada de Tampico, Ciudad Madero y Altamira alcanzó el 96% de su capacidad.
Especialistas destacan que este nivel representa uno de los mejores registros observados en aproximadamente 25 años para la región sur tamaulipeca.
Las precipitaciones recientes permitieron una recuperación significativa de lagunas, vasos reguladores y fuentes de abastecimiento utilizadas por miles de habitantes e industrias.
En contraste, productores agrícolas del norte continúan enfrentando dificultades derivadas de la escasez de lluvia, altas temperaturas y disminución de humedad en los suelos.
Municipios fronterizos mantienen vigilancia permanente sobre las condiciones climáticas debido a los efectos que la sequía genera en cultivos, ganado y disponibilidad de recursos hídricos.
Expertos señalan que esta diferencia refleja la complejidad climática que caracteriza al estado, donde pueden coexistir escenarios de abundancia y escasez al mismo tiempo.
La recuperación de los niveles hídricos en el sur también representa una noticia positiva para sectores industriales, comerciales y turísticos que dependen directamente del suministro de agua.
Sin embargo, autoridades advierten que mantener una gestión responsable del recurso sigue siendo fundamental para evitar futuras crisis de abastecimiento.
En Monterrey, especialistas observan con interés el comportamiento de los sistemas hídricos regionales debido a los retos compartidos que enfrenta el noreste del país frente al cambio climático.
Por ahora, el balance de inicio de junio muestra una fotografía inédita: mientras una parte de Tamaulipas lucha contra la sequía, otra disfruta uno de los mejores niveles de almacenamiento de agua registrados en décadas.
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