
Inflación cede ligeramente, pero alimentos siguen presionando el bolsillo
La inflación en México continúa mostrando señales de moderación, aunque algunos productos básicos mantienen presión sobre el gasto diario de las familias.
De acuerdo con reportes económicos recientes del INEGI, la tendencia inflacionaria ha mostrado una desaceleración gradual en comparación con meses anteriores.
Sin embargo, especialistas advierten que la percepción de estabilidad no siempre se refleja de inmediato en los mercados y supermercados, especialmente cuando ciertos alimentos incrementan su precio de manera repentina.
Entre los productos que suelen registrar mayores variaciones destacan el aguacate y el tomate, dos alimentos esenciales en la dieta mexicana y altamente sensibles a factores climáticos y de distribución.
Las olas de calor, sequías, lluvias intensas y costos de transporte influyen directamente en el comportamiento de precios dentro de la canasta básica.
En ciudades como Monterrey, consumidores también resienten ajustes en frutas y verduras, particularmente en mercados locales y centrales de abasto.
Aunque la inflación general puede mostrar una tendencia a la baja, el impacto en alimentos genera una percepción distinta entre las familias, ya que son productos de consumo cotidiano.
Especialistas en economía explican que la inflación alimentaria suele comportarse de manera diferente al resto de los sectores, debido a factores estacionales y agrícolas.
Además, el comportamiento del tipo de cambio y los costos energéticos también pueden influir indirectamente en el precio final de los productos.
Para el comercio y los consumidores del noreste del país, mantener estabilidad en alimentos básicos sigue siendo uno de los principales retos económicos.
Por ahora, el mercado continúa ajustándose entre señales de desaceleración inflacionaria y aumentos puntuales en productos esenciales.
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