
Crece uso de inteligencia artificial para detener a inmigrantes
La inteligencia artificial se está utilizando como nunca por la Administración Trump para sus campañas de arrestos y deportación masiva.
Durante la conferencia “No Place Left to Hide” organizada por American Community Media (ACoM), varios expertos abordaron preguntas críticas sobre la dramática expansión de la tecnología de vigilancia para conseguir información y los sistemas de reconocimiento facial, guiadas por una campaña masiva de deportación.
¿Cómo describiría la actual infraestructura de vigilancia en lo que se refiere a la aplicación de las leyes de inmigración?
Ariel G Ruiz Soto, analista senior de políticas del Migration Policy Institute, dijo que si bien el uso de la tecnología para la aplicación de la ley migratoria no es nuevo, la administración Trump está implementando medidas sin precedentes para intentar ampliar el alcance de los sistemas de datos y las operaciones de intercambio de información en las instituciones gubernamentales.
“Estas medidas buscan aumentar y potenciar la aplicación de la ley migratoria, convirtiendo sistemas originalmente diseñados para la lucha contra el terrorismo en herramientas de deportación masiva”.
Hizo ver que los nuevos contratos y alianzas están permitiendo que el ICE pueda extraer información de bases de datos de inmigración, impuestos, salud, servicios sociales e incluso fronteras para ampliar la red de personas que pueden ser detectadas, localizadas, perfiladas y seleccionadas para la aplicación de la ley migratoria en todo Estados Unidos.
“Esta fase que estamos viendo evolucionar en términos de estos sistemas de datos, en realidad, comenzó después del 11-S, y ha aumentado a través de 280 acuerdos 7G, Comunidades Seguras, centros de fusión, pero también aspectos muy comunes como los registros DNB, los intermediarios privados que crean laberintos de datos, flujos locales y comerciales que encajan en los sistemas federales de cumplimiento de la ley”.
Expuso que hasta ahora, un mayor número de datos no se ha traducido automáticamente en más deportaciones, a pesar del enfoque de la administración Trump, y esto se debe particularmente a las protecciones del debido proceso.
“La arquitectura de vigilancia emergente plantea profundas cuestiones de libertades civiles y gobernanza que van mucho más allá de los inmigrantes”.
Dijo que ahora estamos empezando a ver que los datos que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el gobierno buscan recopilar en sus sistemas también incluyen a ciudadanos estadounidenses.
“Esto significa que, de cara al futuro, debemos reflexionar sobre la urgente necesidad de contar con barreras legales, transparencia y supervisión democrática sobre cómo el gobierno participa en este tipo de operaciones”.
Dijo que en su primer año de administración Trump, la administración ha intentado acceder a numerosas bases de datos federales, estatales y locales a una escala sin precedentes.
“Sabemos que no se trata solo de compartir información, sino de poder comunicarse entre instituciones y realizar consultas sobre el estatus migratorio de las personas”.
Dijo que Palantir es sin duda uno de los casos clave y un contratista de larga data del ICE.
“Cabe destacar que han recibido un fondo de $30 millones para crear una base de datos optimizada llamada Immigration OS para analizar y ayudar a las autoridades migratorias”.
Detalló que el sistema está diseñado para impactar la aplicación de la ley de al menos tres maneras diferentes.
“En primer lugar, su objetivo es identificar a personas no ciudadanas que pueden ser deportadas mediante el análisis de IA para revisar los registros de inmigración.
“En segundo lugar, mediante un rastreador casi en tiempo real, se monitorea cómo los inmigrantes no autorizados o indocumentados entran y se mueven voluntariamente dentro de Estados Unidos.
“Y en tercer lugar, un sistema que proporcionará gestión del ciclo de vida de la inmigración. Algunas de las bases de datos que está analizando el gobierno son los registros del Departamento de Nacionalidad de los Estados Unidos (DNB) a pesar de que algunos estados tienen leyes que prohíben este tipo de intercambio de datos”.
Expuso que el Departamento de Seguridad Nacional ha enviado solicitudes de información de usuarios a Google, Meta y otras empresas, y ahora vemos que la información proviene o intenta obtenerse de los teléfonos celulares de las personas.
“El DHS también está comprando datos y a través de sus contratistas, ya ha buscado aumentar significativamente el acceso a los datos privados que posee. Un ejemplo clave es la información de viajes de pasajeros de aerolíneas, que se ha utilizado para intentar, por ejemplo, encontrar el nombre, la dirección o el itinerario de una persona que se muda a Estados Unidos, y no solo de inmigrantes”.
Jacob Ward, periodista y autor de In The Loop: How Technology is Creating a World without Choices and How to Fight Back, dijo quese suponía que las redes sociales eran esa pequeña incubadora de conexión y familia.
Sin embargo, en una conversación con Wonton Tat, creador de Clear View AI, un sistema integral de reconocimiento facial, descubrió que al subir información a las redes sociales, renunciamos a los derechos a la privacidad.
Luego antes de la pandemia, fue a ver al sur de California un sistema llamado Lattice que combinaba la tecnología de drones con cámaras de larga distancia que permitía seguir a alguien, incluso en la oscuridad a lo largo de la frontera, durante cientos de kilómetros sin que se diera cuenta de la presencia del dron.
“Los diseñaron para volar de forma especialmente silenciosa. Eran realmente asombrosos, y cuándo pregunté si inventar esa tecnología también incluye la ética, la respuesta fue que la democracia nos mostrará qué es aceptable o no en su uso”.
Dijo que ahora vivimos en un mundo en el que la intervención del gobierno en la tecnología no añade barreras.
“De hecho, exige que se eliminen. Y hoy fue la fecha límite en la que el Pentágono obligaba a la compañía de IA anthropic a entregarles una versión sin barreras de su tecnología. Y el director ejecutivo y cofundador de anthropic, Dario Amadei, dijo que no lo harían”.
Explicó que esta empresa no permitirá la vigilancia masiva de estadounidenses, y que su tecnología crea una cadena de muerte automatizada que no implique consulta humana antes de matar a alguien.
“Esos son estándares extremadamente bajos para el uso ético de la IA, considerando la increíble gama de cosas para las que se puede usar sin cruzar esas líneas rojas. Pero esas son literalmente las únicas líneas rojas que existen. No tenemos leyes federales de privacidad de datos”.
¿Cómo describirías la brecha entre cómo la empresa presenta sus herramientas y lo que esas herramientas realmente hacen?
Juan Sebastián Pinto, narrador en la AI Industry, quien trabajó para la compañía Palantir, dijo que trabajó explicando estos sistemas a personas del Pentágono y a clientes comerciales.
“En Palantir, realmente me conecté con ese mundo de construcción de narrativas y engaños en el que participan muchas empresas de IA hoy en día para convencerte de que estas tecnologías son inevitables y que necesitamos, absolutamente, seguir financiando este ecosistema de IA explotador que existe”.
Puntualizó que permiten a los departamentos de policía, las fuerzas del orden y las fuerzas armadas cambiar su comportamiento sin supervisión democrática.
Por otro lado, dijo que al observar a las empresas tecnológicas, nos damos cuenta de su disposición a usar la defensa de Núremberg para apoyar y continuar su trabajo para el gobierno.
“Eso significa que no quieren ninguna responsabilidad moral, que confían en la administración para tomar las decisiones éticas sobre cómo se desarrollan estas tecnologías”.
Observó que recientemente vimos al denunciante de ICE, Ryan, quien reveló que ens u primer día le ordenaron enseñar a los nuevos reclutas a violar la Constitución.
“Así que trabajamos con una agencia manifiestamente inconstitucional que desarrolla software de IA con miles de millones de dólares a su disposición..
“Hoy en día, al analizar la técnica de Palantir y su software, nos damos cuenta de que provienen originalmente de tecnologías de selección de objetivos utilizadas en el ejército, y fueron desarrolladas con agencias de inteligencia”.
Por Araceli Martínez Ortega
Foto: Getty Images
Créditos: laopinion.com
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