
Debido a las lluvias, se perdieron mil toneladas de sal en el sur de Tamaulipas
El clima continúa siendo un factor determinante para la producción de sal en el ejido Aquiles Serdán, mejor conocido como el Barranco perteneciente al municipio de Altamira, donde 27 productores salineros enfrentan una complicada situación económica debido a la escasez de producto como consecuencia de las intensas lluvias registradas el presente año, provocando pérdida de más de mil toneladas de sal y severas afectaciones económicas para el sector del sur de Tamaulipas.
Con base en información proporcionada por los productores salineros a través de Mariano Hernández Ocejo, administrador de la Cooperativa de Productores de Sal “Salineros del Golfo”, la actividad salinera depende directamente de condiciones climáticas favorables, principalmente de periodos prolongados de sol y escasas lluvias que permitan el adecuado proceso de evaporación.
Temen rezago de sal para 2026: golpe a la economía de Altamira
En el año 2024 las lluvias torrenciales inundaron las salinas o parcelas de agua, impidiendo la cristalización de la sal y ocasionando la pérdida total de una parte considerable de la producción, situación que impactó directamente en los ingresos de decenas de familias que dependen de esta actividad tradicional.
Hernández Ocejo, representante de los productores salineros del ejido, agregó que derivado de esta problemática, las ventas del producto hacia clientes de la región y de otros estados del país se verán detenidas durante el 2026, ante la imposibilidad de garantizar volúmenes suficientes para su comercialización.
Además informó que esta pausa forzada en las ventas, representa un duro golpe para la economía local, ya que la sal del Barranco es reconocida por su calidad y tiene una demanda constante en distintos mercados aunado a que son la única fuente de empleo que existe en esta localidad.
Dependen de condiciones climáticas favorables para reiniciar la industria de sal
Los productores explicaron que actualmente cuentan en bodega con alrededor de 300 toneladas de sal, las cuales están comprometidas y vendidas en lo que resta de este 2025, por lo que no disponen de excedentes para atender nuevos pedidos. Esta situación obliga a los salineros a depender exclusivamente de las condiciones climáticas de los próximos meses para poder reactivar la producción.
Indicaron que será fundamental que “el clima sea favorable en la zona sur de Tamaulipas cuando menos en los próximos tres meses y que no se registren lluvias durante ese periodo, a fin de que a partir de marzo puedan iniciar nuevamente las labores en las salineras”.
Solo bajo este escenario, afirmó Mariano Hernández Ocejo, será posible garantizar una producción estable que permita retomar el abasto y asegurar la actividad para el año 2026.
Finalmente, los salineros del Barranco hicieron un llamado a las autoridades para que se considere algún tipo de apoyo o programa que les permita mitigar las pérdidas ocasionadas por fenómenos naturales y así preservar una actividad que forma parte de la identidad productiva de Altamira.
Por Miguel Díaz
Foto: Miguel Díaz
Créditos: oem.com.mx
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