Alertan por aumento de hígado graso y pie diabético en Tamaulipas

Alertan por aumento de hígado graso y pie diabético en Tamaulipas

La diabetes está atacando a la sociedad en etapa productiva. Cada vez más personas desarrollan la enfermedad pero lamentablemente no le dan la importancia debida a su cuidado lo que puede conducirlas a perder la vida en una etapa temprana.

El Dr. Jesús Pérez Díaz, cirujano podiatra egresado de la Universidad de Podología de Monterrey, con adiestramiento en cirugía reconstructiva (Fellow) por la Universidad de Barry, en Miami, advierte que muchas personas no dimensionan el daño que la diabetes mellitus puede causar al organismo, pues más allá de la glucosa alta, esta afecta de manera progresiva órganos vitales como el hígado, los riñones, los ojos y el sistema nervioso periférico, generando complicaciones graves que, en muchos casos, conducen a la invalidez o incluso a la muerte prematura”.

Consideró necesario poner atención a todo tipo de lesión que aparezca “una mancha, una molestia, una pequeña inflamación y no necesariamente una herida abierta”.

Una de las consecuencias más devastadoras es la neuropatía diabética, un trastorno que deteriora los nervios y puede postrar al paciente en una silla de ruedas. “Es una de las principales causas de invalidez. Lamentablemente, muchos no le dan la importancia que merece”, enfatiza.

En Tamaulipas se estima un promedio de 600 mil personas con diagnóstico de diabetes, de los que al menos 40% se concentran en el sur de la entidad.

El círculo vicioso del azúcar y el hígado graso

Entrevistado en exclusiva para El Sol de Tampico, Pérez Díaz detalla que en los últimos años se ha disparado el número de pacientes con hígado graso, una condición que suele pasar desapercibida hasta que se convierte en un daño irreversible.

“El hígado graso no alcohólico se origina por el exceso de azúcar en el organismo. La sangre llega al hígado y, al no poder sintetizarla correctamente, la almacena. Así se forma el hígado graso, y con el tiempo se desarrolla cirrosis e incluso cáncer hepático”, advierte.

Esta situación es reversible si se detecta en etapas tempranas: “Si te diagnostican una cirrosis hepática en nivel 1 o 2 por hígado graso, puedes revertirla. El hígado es uno de los órganos más nobles del cuerpo humano: tiene la capacidad de regenerarse”.

Sin embargo, lamentó que muchos pacientes se resignen a su enfermedad. “El peor enemigo del diabético y del ser humano es su mente. Muchos dicen ‘ya estoy enfermo, no tiene sentido cuidarme’, cuando en realidad deberían pensar que aún hay esperanza. Tener una buena actitud es parte del tratamiento”, resaltó.

“Cada paciente debe entender que siempre hay una segunda oportunidad, pero depende de la voluntad de cada quien. No se trata solo de tomar medicamentos, sino de cambiar la mentalidad y el estilo de vida”, dijo.

Siete de cada diez diabéticos presentan hígado graso y sus signos de alarma

La estadística es alarmante: de cada 10 pacientes diabéticos, siete presentan hígado graso, de acuerdo con la experiencia clínica del Dr. Pérez Díaz.

“Es un número altísimo. El cuerpo comienza a dar señales muy claras desde el principio: fatiga crónica, comezón en la piel, abdomen inflamado, colitis, mal sabor de boca. En niveles más avanzados hay inflamación del abdomen bajo, cambios en el tono de piel y en los ojos, y algo muy visible: la hinchazón de los pies”, detalla.

El hígado inflamado presiona otros órganos y sistemas, afectando la digestión y la oxigenación. “El paciente pierde masa muscular, grasa corporal y el apetito. Luego viene la anemia y la sensación de apagarse lentamente, como una vela que se consume”, describe.

Pie diabético: una amenaza que puede terminar en amputación

Otro de los temas preocupantes es la enfermedad del pie diabético, provocada por la diabetes mellitus. El especialista agregó que esta complicación se origina cuando la neuropatía daña los nervios y la circulación en los pies, provocando heridas que no cicatrizan y que se infectan con facilidad.

“En México, la incidencia de amputaciones por pie diabético es alarmante, pues de cada 10 pacientes que llegan con esta condición, ocho terminan amputados. Es una cifra muy alta, y tiene tres causas principales: la falta de atención oportuna, el desconocimiento médico en el manejo del pie diabético y la desidia del propio paciente”, explicó.

Lamenta también que muchos pacientes recurran a autotratamientos o remedios caseros, lo que agrava el problema. “Automedicarse no sirve. Lo que sí sirve es acudir al médico a tiempo. Se han visto casos en los que una herida mínima, si se trata correctamente, puede salvar un pie; pero si se ignora, puede costarle la vida al paciente”, advierte.

La importancia del especialista en podología quirúrgica

El Dr. Pérez Díaz enfatiza que en México aún falta cultura y reconocimiento hacia la podología médica y quirúrgica.

“Necesitamos más especialistas formados en cirugía podiátrica reconstructiva. Muchos pacientes llegan tarde, cuando ya hay infección severa o gangrena. En otros países, el podiatra forma parte del equipo médico de cabecera del diabético, porque sabe identificar señales tempranas de riesgo”, afirmó.

Un estudio del pie diabético debe incluir valoración vascular, neurológica, ortopédica y dermatológica, además de radiografías o ultrasonidos si hay sospecha de daño interno. “Un pie diabético no atendido a tiempo puede volverse una amenaza sistémica. La infección se propaga, la bacteria se vuelve resistente y el paciente puede morir si se niega a una amputación necesaria”, comenta con seriedad.

El papel de la nutrición: una herramienta para salvar vidas

Un paciente diabético debe acompañar su tratamiento con una dieta balanceada, pues su alimentación es clave para mejorar su calidad de vida y prolongar sus años.

“El paciente diabético debe contar con asesoría en nutrición, un pilar fundamental para controlar el avance de la enfermedad”, informó la especialista en nutrición Alma Angélica López.

“Una alimentación adecuada puede marcar la diferencia entre una vida plena y una vida limitada. No se trata de dejar de comer, sino de aprender a alimentarse correctamente. Muchos piensan que la dieta es castigo, cuando en realidad es medicina preventiva”, señaló la nutrióloga.

Ambos especialistas coinciden en que la prevención es el camino. Con motivo del Día Internacional de la Lucha contra la Diabetes -conmemorado el 14 de noviembre-, hacen un llamado para fortalecer los programas de atención y educación para la salud, especialmente en comunidades vulnerables.

Por Miguel Díaz

Foto: Graciela López Herrera

Créditos: oem.com.mx

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