Raúl Hernández Moreno

 

Nuevo Laredo.- A lo largo de los últimos meses, Morena construyó en Tamaulipas un triunfo respaldado en el imaginario de la fe.
Hace un mes y días, el senador Alejandro Rojas presumió que Morena ganaría en 19 de los 22 distritos. Se equivoco totalmente.
El PAN terminó arrasando en la mayor parte de los 22 distritos. Con el 76 por ciento computado ganaba en 21 de los 22 distritos.
El triunfo contundente del PAN, resulta una muy buena evaluación para el trabajo tanto del alcalde Enrique Rivas como para el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca. Los ciudadanos confiaron en ellos, al menos la mayor parte de los que fueron a votar.
Aquí en Nuevo Laredo, como en el resto del Estado, los candidatos de Morena hicieron campañas pobres, deslucidas, apoyadas en la imagen del Presidente Andrés Manuel López Obrador, convencidos de que del cielo el triunfo les caería.
Además, el CEN de Morena los abandono, no les envió expertos para fortalecer las campañas, ni les envío dinero.
En el Distrito 1, Morena se jactó que hace un año le ganó al PAN con una diferencia de 1912 votos. Dos días antes del inicio de las campañas, una encuesta seria, elaborada para consumo privado, le daba una ventaja de 9 puntos a Morena en el Distrito 1, en tanto que en el 2 el PAN tenía una ventaja de 5 puntos y en el 3, de 11 puntos.
En el Distrito 1, el PAN le dio la voltereta y cerró la campaña con una ventaja de 5 puntos arriba de Morena.
Caso curioso es el Distrito 3. Antes de empezar las campañas, en el PAN se creía que estaban perdidos ante el PRI, y al final Félix Fernando García, resultó el candidato mejor evaluado, desde un principio.
Con el 76 por ciento de las actas de escrutinio computadas, el PAN llevaba ventaja en 21 de los 22 distritos. Morena solo llevaba una ligera ventaja en el Distrito 11, de Matamoros.
Con ese 76 por ciento contabilizado, la participación ciudadana era del 32 por ciento en el Estado, en tanto que en Nuevo Laredo era del 24 por ciento en el Distrito 1, de 28 por ciento en el 2 y 29 en el 3.
Se cumplió lo que dijimos aquí varias veces: las campañas estuvieron más aguadas que una sopa de fideo lo que se reflejaría en una participación de alrededor del 30 por ciento, con 100 mil votos más o menos.
Y es que a los 22 candidatos que participaron por Nuevo Laredo les falto creatividad y fueron los partidos los que hicieron campaña. O más bien, fueron el PAN y el PRI, en tanto que Morena se respaldo en el imaginario de la fe, convencidos de que todo mundo quiere y confía en el Presidente Andrés Manuel López Obrador. Es cierto que tiene muchos fanáticos, pero no todos los mexicanos lo somos.
Manuel Canales, Imelda Sanmiguel y Félix Fernando García, lograron sus triunfos como resultado de sus campañas, pero fue fundamental el trabajo de la estructura electoral del PAN, y la imagen de los gobiernos municipal y estatal.
Morena no solo perdió, perdió de manera aplastante: 47 por ciento de los votos se llevó el PAN; 28 por ciento Morena; y 9 por ciento el PRI, con un 76 por ciento de las actas computadas.
A principios del año, Morena pretendió una coalición con el PT, pero este desistió cuando Morena se negó a permitirle escoger algunos candidatos.
Finalmente el PT ni siquiera obtuvo votos para obtener su registro estatal, pero Morena también fracaso en su plan de conquistar el Congreso.
Por su parte, el PRI reconfirmó su tercer lugar en las preferencias ciudadanas y no gano uno solo de los 22 distritos. No pudo retener los 6 distritos que logró en el 2016.
Y pensar que hace algunos días, su dirigente local, Mónica García Velázquez, demando que hubiese resultados en los distritos entre las 10 y 11 de la noche, para no alentar sospechas.
Apenas abrió el Programa de Resultados Preliminares Electorales, a las ocho de la noche, con el 16 por ciento, y se confirmaba la derrota del PRI en los 22 distritos.
EL MITO CCR
También se equivocaron quienes creyeron que la inclusión de Carmen Lilia Canturosas en el tercer lugar de la lista de candidatos plurinominales serviría para que Morena arrasara en los tres distritos de Nuevo Laredo y que incluso le alcanzara para ayudar a los candidatos de los otros 19 distritos.
El mito Carlos Canturosas y su poder omnipotente se ha resquebrajado, si no es que se acabó.
Si Carmen Lilia pretendía asegurar la candidatura a la presidencia municipal en el 2021, difícilmente lo logrará con los pobres números de Morena.
Va a llegar a la diputación por la vía plurinominal, y es casi un hecho que también llegue Esther García, que va en el lugar 7, pero al ser minoría se van a perder en el Congreso.